miércoles, 23 de octubre de 2013

Por unas monedas

Las Buenas Conciencias
Adolfo Flores Fragoso

  • Habemos quienes somos sencillamente un muñeco que necesita cuerda —cantaría Pedrito Infante—, pero nunca un títere.
A punto estaba de escribir los versos más tristes esta noche pero Javier Lozano Alarcón se interpuso en el camino y no me quedó más que reír ante sus ridículas declaraciones (¿calificarlo de ridículo —y sin presentar más pruebas que su dicho— es delito, pregunto?).


A riesgo de pagar una multa excesivamente alta para mi nivel de ingresos, considero que el timorato senador sólo tuvo un inocente desplante (¿calificarlo de timorato —y sin presentar más pruebas que su dicho— es delito, pregunto?).

Y el protagónico senador quien ya ni sé de qué partido surgió (¿calificarlo de protagónico —y sin presentar más pruebas que su mediático protagonismo— es delito, pregunto?) declaró en rueda de prensa: “A pesar de que esto me tomo más de un año —refiriéndose a una demanda de daño a la moral interpuesta en contra de Manuel Barttlet Díaz—, es una buena noticia, buen precedente para el estado de Puebla, porque una cosa es la libertad de expresión y otra cosa es que esa libertad transgreda la vida de muchas personas, sus derechos".

“Buen precedente para el estado de Puebla”, enfatizó Lozano Alarcón (¿mencionarlo sin su nombre de pila —y sin presentar más pruebas que sus tan rete reconocidos apellidos— es delito, pregunto?).

Y lo hace con la seguridad de enviar una presunta amenaza a los medios de comunicación poblanos (por las dudas, lo de presunta sí lo enfatizo: no soy timorato). Y eso sí me preocupa ante los autoritarios e irrazonables desplantes de quien es su presunto actual patrón.

Y eso sí también, y lo dejo asentado: no es mi interés defender a Barttlet ni me importan los gastos de un juicio que le harán recuperar unas monedas a Lozano al final de sus cuentas al cabo de un año.

Lo que me preocupó es ese énfasis de declarar tenebrosamente: “es buen precedente para el Estado de Puebla”.

Habemos quienes somos sencillamente un muñeco que necesita cuerda —cantaría Pedrito Infante—, pero nunca un títere.

¡Y que venga la sentencia, jueza Sandra Lucía Perea Iturriaga!

Qué humillante, rastrera y triste la efímera realidad de ciertos personajes…

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Twitter: @floresfragoso